Bueno, un día como hoy he decidido leer un artículo de los propuestos (que naturalmente yo no había visto hasta hace unas horas). Aunque ya había tomado el 1º plato hace semanas con otro artículo sobre la temática de los dibujos docentes y cómo estos están influenciados por nuestras propias experiencias como estudiantes, este ha sido interesante por tres razones: me ha vuelto a recordar que hay un autor que se apellida Elbaz (y eso es gracioso para mí), me ha refrescado la memoria sobre el tema y que me ha apetecido analizarme...
Pues esta es mi obra de arte... Es curioso, después de tanto tiempo sin verla, me llama la atención de que me he dibujado a mi misma casi como Jesús...
Los brazos abiertos me reconfortan porque siento que es algo abierto y porque además, reconozco que soy un mimo... y el lenguaje no verbal es útil para reforzar el conocimiento. Sobre todo es una forma de dar la bienvenida a todos y sus culturas... que es algo que me apasiona.
Los brazos abiertos me reconfortan porque siento que es algo abierto y porque además, reconozco que soy un mimo... y el lenguaje no verbal es útil para reforzar el conocimiento. Sobre todo es una forma de dar la bienvenida a todos y sus culturas... que es algo que me apasiona.
Sin embargo, las autoras del artículo consideran que es un estilo más materno. Cosa extraña porque en la universidad creo que la gente no necesita tantos abracitos ni cariñitos como puede pasar en primaria :)
No puedo hablar de si me he encasillado como un"A" super-profesor"A", amable y adorable porque solo puedo ver mi parte trasera y mi pelo... pero no mi cara.
Siguiendo a las señoras Weber y Mitchell, puedo confirmar que yo también me dibujé con una proyección ideal de "myself" como profesora. Curiosamente, yo no dibujé ni pizarra, ni borradores, ni punteros, ni manzanas, ni deberes. No obstante, la situación del dibujo hace que me vea a mi misma desde atrás... Como en los sueños que te ves en 3º persona... Pero, sí que he dibujado una señora mesa llenita de cositas interesantes... Además, diría que típicas de una clase de lenguas. En mi caso, aunque sea de la especialización de inglés, me he dibujado como docente de español y además, universitario... mapita y soporte audiovisual. Además, curioso que sigo conservando ese toque tradicional de los "apuntes". Físicamente, no he hecho la clásica caricatura de la que hablan Weber y Mitchell. Me he dibujado a mí misma... un poco fantástica también porque imagino que será el tipo de físico que quizá me gustaría tener pero que actualmente no.
Me incluiría además, en el grupo de los transformers y progres (educativamente hablando) pero me he incrustado detrás del escritorio... eso es más bien conservador. De la autoridad implícita no puedo hablar por el contexto que elegí, porque imagino que implícitamente creo pensar que la autoridad ya es reconocida. No obstante, aunque el ambiente parece abierto y motivador, donde los estudiantes están emplazados en tipo anfiteatro, el hecho de que yo esté también participando pero detrás puede suponer que necesito estar ahí por el ordenador o que algo dentro de mí, siente miedo.
Estaría bien volverme a dibujar una vez pudiera realizar esa experiencia universitaria que deseo, o al menos, una vez finalice el prácticum. Quizá, mi percepción cambie.
En fin, ha sido una actividad muy ilustrativa... Ahora, a dormir que mi carroza ya se ha convertido en calabaza.
Cheers!

Hola Maryelba
ResponderEliminarInteresante análisis, todos podríais hacer algo así. Francamente de eso se trata. Este dibujo, si no recuerdo mal, lo coloqué en transición entre los modelos A y B. Creo que has reflejado bien esa transición en lo que has analizado. La mejor manera de entender el artículo era haciendo lo que has hecho, aplicándote a ti misma sus conclusiones, o su análisis.
Casi seguro que os pediré otro dibujo más adelante... así que buena intuición.
Un saludo
Alejandro